Buscas “cuánto cuesta una página web” y te encuentras respuestas que van de 300 € a 30.000 €. No es un error de búsqueda: esa horquilla es real, porque bajo el mismo nombre —“página web”— caben cosas completamente distintas. Una plantilla montada en una tarde no es lo mismo que un sitio con diseño propio, contenido pensado para convertir y una base técnica que Google pueda indexar bien. Aquí tienes precios concretos, qué se paga en cada tramo y cómo detectar si te están cobrando de más o, peor, de menos.
Qué factores mueven el precio
El presupuesto de una web no depende de “cuántas páginas tiene” como único criterio, aunque influye. Los factores que realmente mueven el número son:
- Diseño a medida vs. plantilla. Una plantilla (Wix, WordPress con tema comprado) es barata porque el trabajo de diseño ya está hecho por otro y adaptado a miles de negocios distintos al tuyo. Un diseño propio parte de tu marca, tu propuesta de valor y tu público, y eso cuesta horas de estrategia y maquetación que una plantilla no lleva.
- Número de páginas y su función. No es lo mismo una landing de una sola pantalla que una web con servicios, casos, blog y varias páginas legales.
- Funcionalidades. Formularios con lógica, integraciones con tu CRM, calculadoras, áreas privadas, reservas online: cada pieza añade desarrollo, no solo diseño.
- E-commerce. Catálogo, pasarela de pago, gestión de stock y fiscalidad suman una capa de complejidad que una web informativa no tiene.
- SEO técnico de base. Estructura de URLs, velocidad de carga, metadatos, sitemap, datos estructurados. Si no está desde el principio, se paga dos veces: una para “montar la web” y otra para arreglarla después.
Cuanta más de esta lista entra en juego, más sube el precio. Y al revés: si alguien te cotiza una web completa por 400 €, algo de esta lista no está incluido, aunque no te lo digan.
Landing de campaña: qué incluye y cuánto cuesta
Una landing page es una única página diseñada para un objetivo: convertir tráfico de una campaña (ads, una promoción, un lanzamiento) en contactos o ventas. No lleva menú de navegación completo ni intenta contarlo todo sobre tu empresa: lleva a la acción.
Una landing bien construida incluye:
- Copy orientado a conversión, no un texto genérico de “quiénes somos”.
- Estructura de una sola intención: un problema, una solución, una llamada a la acción, sin fugas hacia otras páginas.
- Formulario o CTA conectado a tu CRM, WhatsApp o calendario de reservas.
- Velocidad de carga optimizada, porque el tráfico de pago penaliza cada segundo de espera.
- Analítica y seguimiento de conversiones configurados desde el primer día.
En AYANZ Iberia trabajamos diseño y desarrollo web con Astro, sin plantillas, y una landing enfocada a convertir de verdad empieza desde 1.500 €. Por debajo de esa cifra es difícil que exista diseño propio, copy trabajado y una base técnica cuidada al mismo tiempo: algo se sacrifica.
Web corporativa completa: qué incluye y cuánto cuesta
Aquí ya no hablamos de una página, sino de un sitio: inicio, servicios, sobre nosotros, casos o proyectos, contacto y, normalmente, blog. Es la web que representa a tu empresa ante quien te busca en Google, te compara con la competencia o simplemente quiere saber si eres de fiar antes de llamarte.
Una web corporativa completa y bien hecha lleva:
- Identidad visual propia, coherente con tu marca, no un tema reutilizado por miles de negocios.
- Arquitectura de contenido pensada para que cada página tenga un objetivo claro (informar, generar confianza, convertir).
- SEO técnico y on-page de base: metadatos, jerarquía de encabezados, sitemap, datos estructurados, rendimiento.
- Formularios de contacto con validación, protección antispam y conexión a tu email o CRM.
- Responsive real probado en móvil, no solo “se ve bien” en el editor.
- Textos legales (aviso legal, privacidad, cookies) adaptados a tu actividad.
Este tipo de proyecto, con diseño y desarrollo propios y una base de marketing y SEO bien planteada desde el inicio, empieza desde 3.500 €. El rango final depende de cuántas páginas necesitas, si hay integraciones (reservas, CRM, multiidioma) y del volumen de contenido que haya que redactar o adaptar.
Tienda online (e-commerce): qué la encarece
Una tienda online no es “una web con más páginas”: es una aplicación con lógica de negocio detrás. Esto es lo que mete presupuesto:
- Catálogo de producto: fichas, variantes (talla, color), stock, categorías.
- Pasarela de pago integrada y segura (Stripe, Redsys, PayPal), con sus comisiones y requisitos de cumplimiento.
- Gestión de pedidos y envíos: estados, notificaciones, integración con transportistas.
- Fiscalidad: IVA según país, facturación, series de numeración.
- Rendimiento con catálogo grande: una tienda con 500 productos necesita una arquitectura distinta a una con 20.
- SEO de producto: cada ficha compite por palabras clave propias, y eso multiplica el trabajo de optimización.
Por eso una tienda online seria rara vez baja de los 4.000-5.000 € cuando el desarrollo es a medida, y puede crecer bastante más según el número de productos, idiomas y integraciones (ERP, ventas en marketplaces, etc.). Si alguien te ofrece una tienda “completa” por 500 €, en la práctica es una plantilla de un CMS genérico con configuración mínima, no un desarrollo pensado para tu catálogo y tu operativa.
Señales de que te están cobrando de más (o de menos)
Señales de que pagas de más:
- Te cobran como “diseño a medida” un tema de plantilla apenas retocado.
- El presupuesto no especifica qué incluye (número de páginas, SEO técnico, revisiones), solo un total cerrado.
- Te venden funcionalidades que no vas a usar (multiidioma, área de socios, blog) sin preguntarte si las necesitas.
Señales de que pagas de menos (y lo notarás después):
- No hay SEO técnico de base: la web “existe” pero no está optimizada para que Google la entienda.
- El sitio no es realmente responsive, solo se ve aceptable en un par de móviles.
- No hay copy propio: el texto es genérico o relleno, sin trabajar tu propuesta de valor.
- No incluye analítica ni forma de medir si la web funciona.
- El precio no incluye ni una ronda de revisiones, y cualquier cambio se cobra aparte desde el minuto uno.
Un precio bajo no es un problema en sí mismo. El problema es cuando ese precio esconde recortes que no ves hasta que la web ya está publicada y no convierte, no aparece en Google o hay que rehacerla a los seis meses.
Mantenimiento y costes recurrentes
El precio de construcción no es el único coste de tener una web. Antes de firmar, pregunta qué pasa después del lanzamiento:
- Hosting y dominio: coste anual, normalmente entre 50 € y 300 € según el tráfico y las necesidades técnicas.
- Actualizaciones de seguridad: especialmente crítico en WordPress y otros CMS con plugins, donde las vulnerabilidades son constantes.
- Copias de seguridad: automáticas y verificadas, no solo “en teoría existen”.
- Cambios de contenido: si necesitas tocar textos o imágenes cada mes, ¿lo puedes hacer tú o depende de la agencia?
- Certificado SSL, monitorización de caídas y rendimiento a lo largo del tiempo.
Una web construida con un stack ligero y sin dependencias de plugins de terceros —como hacemos en AYANZ Iberia con Astro— reduce buena parte de este mantenimiento recurrente, porque no hay un ecosistema de plugins que actualizar constantemente ni brechas de seguridad heredadas de terceros.
Si quieres un presupuesto real para tu caso, sin cifras genéricas ni sorpresas después, reserva una llamada y te decimos, con tu proyecto delante, cuánto cuesta y qué incluye.